Historia de la guerra


Mi tía bisabuela estaba en un pueblo llamado Benahavis cuando empezó la guerra. No podían volver a Málaga en taxi y se vinieron andando. En Málaga quemaron casas, tiraron bombas… Cuando venía un avión a bombardear sonaban las campanas de la catedral. Los de derecha hacían tiros al aire para avisar a los que pilotaban el avión que allí no bombardearan. En las iglesias se refugiaba mucha gente porque allí no bombardeaban nunca, los de derecha estaban muy vinculados a la religión. La guerra civil duró tres años de susto en los que no se podía salir a la calle. Málaga estaba, también, tiroteada por barcos. A los muertos los enterraban en fosas comunes. En mi familia, por suerte, no hubo muertos.

Mi abuelo vivía en Novelda, un pueblo de Alicante, terminó de ir al colegio a los 14 años, en el año 1936. Durante la guerra trabajó en una fábrica de armas haciendo balas para el ejército rojo. Mi abuelo opina que la guerra civil fue una odisea que vivieron los hombres porque no supieron adivinar lo que iba a ocurrir, que fue una devastación de gente joven y de odio entre hermanos, que hubo intervenciones extranjeras que aumentaron el odio que se pudo haber creado y que los jóvenes se apuntaban al frente con mucha alegría como si fuesen a una fiesta. Mi abuelo pertenecía a un equipo de fútbol y de todos los compañeros que tuvo ninguno volvió.

 Redactado por: Javier P. 6º B


Mi abuela paterna vivió la Guerra Civil con 7 años.

Al empezar la Guerra Civil Española mi bisabuelo trabajaba de camarero en ''La Campana'', (que era una especie de puestecillo donde los hombres compraban chupitos y cosas de esas), que estaba en Puerta del Mar.

Debajo de la casa de mi abuela tenían un sótano que, cuando veían que los aviones tiraban las bombas, se escondían allí, porque como era subterráneo les protegía de las bombas. Mi bisabuelo tenía un amigo que tenía un chalé en el Palo y el amigo de mi bisabuelo le dijo, a mi bisabuelo, que se fueran allí a su chalé porque allí no atacaban casi nunca, y desde allí veían a dos barcos que tiraban también bombas y los barcos se llamaban el Canario y el Cervera.

Mi bisabuela, mi bisabuelo y sus hijos se tuvieron que ir al corralón, hasta que un día, exactamente el 14 de Abril de 1937, la policía fue a por mi bisabuelo y se lo llevaron al paredón, y lo fusilaron, después de fusilarlo lo tiraron a una fosa común, y al enterarse su hermano, fue a buscarlo a la fosa común adonde lo habían echado, lo encontró y lo sacó de la fosa, que estaba en el actual Cementerio de San Rafael, y le compraron un nicho en el Cementerio de Santo Domingo, al pasar esto mi bisabuela se quedó sola con sus 7 hijos.

El tema de la comida lo llevaban muy bien porque mi bisabuela iba a los asilos de ancianos y cogía comida de allí para darles de comer a sus hijos, y a ella. Mi bisabuela también iba a Calle Ollerías a recoger el rancho que le daban, lo que pasa que mi bisabuela como era muy mala para comer tiraba casi toda la comida, tan sólo se quedaba con el pan. Cuando no podían coger comida de ninguno de los dos sitios, iban a la Aduana con la cartilla del pan, y le daban lo que le correspondía.

Me cuenta mi abuela que cuando pasaban por Calle Mármoles nada más que veían cadáveres tirados por el suelo.

Redactado por: Blanca 6º B

Aquí tienes la presentación que hemos utilizado en clase